Ellas quieren que odie. Sí, esas voces, esas personas, que gritan en silencio mis errores. Con prejuicios de la vida que decidí llevar. Quieren que yo también grite. Quieren que vea el mundo con ese filtro que mete a la gente en tarros y los encuaderna en etiquetas, los marca para el resto de sus vidas, marcando también el camino que van a seguir.
Pues, les digo a todas esas voces que yo no quiero un camino.
Les digo que no voy a odiar, simplemente voy a respirar hondo y pensar, pensar claro y alto, tan alto que todos los otros pensamientos lo oigan. Y pensaré en eso, en que no hay cadenas si las rechazas, como no hay sombras si enciendes la luz.
¿Qué nos está pasando? Solo somos un rastro, un rastro de eso que éramos...Ah sí, humanos, con valores, con espejos reflejando que somos todos diferentemente iguales. Nos volvemos marionetas, que unas pocas manos hacen bailar, respiramos por metal y deseamos simple papel. Viajamos en un tren sin andén, que nos lleva hasta un desenlace fatal, no nos querrá ya la luna ni sus mareas, no cantará ya ningún pájaro cuando nos demos cuenta que todo ha salido mal.
In your arms baby, I don't feel no spring in winter but I guess I can do without galoshes. In your arms baby, I don't hear no angels sing but maybe I forgot to turn on the phonograph. DIANE DI PRIMA
jueves, 4 de julio de 2013
miércoles, 3 de julio de 2013
Encontrémonos
Vamos a ningún lugar donde en vez de perdernos nos encontremos. Creo que ya hace demasiado que el rumbo se desvía. La aguja no señala el norte porqué el sur salió corriendo. Y nosotros confusos sin ver el sol salir, no sabemos hacia donde mirar. Vamos a derretir las ruedas en un viaje de carretera y desierto, vamos a escuchar la música tan fuerte que sabremos tener oídos sordos a palabras necias. Al final, cuando el aire de dióxido de carbono se filtre en nuestros pulmones, y el mar se confunda con la gran metrópoli, cuando los gusanos se coman los billetes y estos sean solo papel, nosotros podremos decir que nos pudimos escapar de todo esto justo a tiempo.
Levántate, ahora.
Demasiado jóvenes para preocuparnos. Si la vida se gira del revés, aprende a caminar así. No hace falta ahogarse en un charco de lluvia, no hace falta intentar salvarte si el agua solo te llega por los talones. Coge el toro por los cuernos y aprende a chapotear en tus problemas sin salpicarte.
Pasas por la vida y escuchas continuamente "Ojalá fuera tan fácil", y es que la gente no se da cuenta que sí lo es. Solo hace falta un "clic", un interruptor, una bombilla encendida, y lo puedes ver todo mucho más liso. A veces nos quedamos allí, cuando caemos, en el suelo, nos gusta probar su sabor y quejarnos de que está ahí. Nos quejamos, gritamos, nos enfadamos... aunque muchas veces no actuamos.
Y si respiras sin aire, si notas un gusto salado resbalando por tu confusión, si tus costillas se mueven sin conseguir una bocanada de oxigeno, si ves tu camino borroso y te encierras en ti mismo, si nadie te coge del brazo y te saca de allí de un empujón; tienes que levantarte tu solo, recoger los pedazos, olvidar y seguir andando.
Y ¿sabes? no es malo levantarte solo, cuando llegas donde quieres verás que todo puede salir bien.
Solo tienes que levantarte. Levántate, ahora.
Pasas por la vida y escuchas continuamente "Ojalá fuera tan fácil", y es que la gente no se da cuenta que sí lo es. Solo hace falta un "clic", un interruptor, una bombilla encendida, y lo puedes ver todo mucho más liso. A veces nos quedamos allí, cuando caemos, en el suelo, nos gusta probar su sabor y quejarnos de que está ahí. Nos quejamos, gritamos, nos enfadamos... aunque muchas veces no actuamos.
Y si respiras sin aire, si notas un gusto salado resbalando por tu confusión, si tus costillas se mueven sin conseguir una bocanada de oxigeno, si ves tu camino borroso y te encierras en ti mismo, si nadie te coge del brazo y te saca de allí de un empujón; tienes que levantarte tu solo, recoger los pedazos, olvidar y seguir andando.
Y ¿sabes? no es malo levantarte solo, cuando llegas donde quieres verás que todo puede salir bien.
Solo tienes que levantarte. Levántate, ahora.
martes, 2 de julio de 2013
Ingenua inocencia
Todo empezó allí, en esa inocencia de cuentos de hadas y películas que siguen un mismo patrón de historia irreal y desesperanzadora. Yo creía en ese para siempre, que irónicamente solo duraba la hora y media de banda sonora y palomitas en el sofá. Todo empezó allí, justo delante de un nuevo mundo de adultos mentirosos y perversiones degeneradas que parecían arco iris, canciones lentas, cosas dulces y frases previamente ensayadas. Me topé con los esquemas que la sociedad se ponía en este baile de mascaras y que todo el mundo parecía adorar irremediablemente. Y así como todos lo hacían, yo también lo adoré.
Me conformé con tan poco que al final yo era menos que todo eso. Creía que en todo había algo bueno y por eso no podía ver lo malo. La inocencia es demasiado ingenua. Eso no era amor platónico, ni adolescente, eso no era ningún tipo de amor.
Y hace poco encontré un camino, que cambia cada vez que avanzo, mis ideales son todavía jóvenes y tengo mucho por ver. Ahora sé que los hombres no son de cuento, y las mujeres no son de revista. Sé que mi inocencia se ha esfumado un poco, y aún así creo todavía en que siempre, en el fondo, hay algo bueno.
Me conformé con tan poco que al final yo era menos que todo eso. Creía que en todo había algo bueno y por eso no podía ver lo malo. La inocencia es demasiado ingenua. Eso no era amor platónico, ni adolescente, eso no era ningún tipo de amor.
Y hace poco encontré un camino, que cambia cada vez que avanzo, mis ideales son todavía jóvenes y tengo mucho por ver. Ahora sé que los hombres no son de cuento, y las mujeres no son de revista. Sé que mi inocencia se ha esfumado un poco, y aún así creo todavía en que siempre, en el fondo, hay algo bueno.
Calles infravaloradas
Me asombran las calles. Sí, algo tan simple como un camino asfaltado rodeado de balcones y portales, con pequeñas farolas de luces nocturnas.
¿Nunca te has parado a pensar lo mucho que puede significar una calle?
Una calle puede ser ese lugar donde recibiste tu primer beso, o donde alguien te dejó al descubierto todos sus sentimientos, una calle puede ser el principio de algo. Una calle puede ser donde vas a buscar ayuda a gritos cuando necesitas a tu amigo. Una calle es donde hacías pasear tus muñecas vestidas con trapos mal cosidos como si fueran mujeres elegantes, y te lo parecían. Una calle es donde la pelota de tu vecino se coló mil veces en el balcón de la vecina gruñona. Una calle es donde vas a esconderte de tus enemigos, en busca de un rincón donde no te vean. Una calle es donde te quedaste dormido un sábado noche que fué demasiado loco. Una calle es donde pasaste corriendo con prisas y no te dio tiempo a mirar el cielo. Una calle es donde perdiste las ilusiones que alguien te había regalado, es donde te robaron las sonrisas y las sustituyeron con desamores. Una calle, dónde se te cayeron las monedas que llevabas en el bolsillo y después no encontraste.
Y es sólo eso, una calle.
¿Nunca te has parado a pensar lo mucho que puede significar una calle?
Una calle puede ser ese lugar donde recibiste tu primer beso, o donde alguien te dejó al descubierto todos sus sentimientos, una calle puede ser el principio de algo. Una calle puede ser donde vas a buscar ayuda a gritos cuando necesitas a tu amigo. Una calle es donde hacías pasear tus muñecas vestidas con trapos mal cosidos como si fueran mujeres elegantes, y te lo parecían. Una calle es donde la pelota de tu vecino se coló mil veces en el balcón de la vecina gruñona. Una calle es donde vas a esconderte de tus enemigos, en busca de un rincón donde no te vean. Una calle es donde te quedaste dormido un sábado noche que fué demasiado loco. Una calle es donde pasaste corriendo con prisas y no te dio tiempo a mirar el cielo. Una calle es donde perdiste las ilusiones que alguien te había regalado, es donde te robaron las sonrisas y las sustituyeron con desamores. Una calle, dónde se te cayeron las monedas que llevabas en el bolsillo y después no encontraste.
Y es sólo eso, una calle.
lunes, 1 de julio de 2013
Salta lejos del pasado
Respira hondo. Solo es un sueño más. Cada noche te duermes así, soñando en colores desgastados, y te levantas en blanco y negro. Y así constantemente.
Saca todo el aire viejo de ti. Solo es un paso más. Y las piernas que ya avanzan solas, ellas nunca se van a cansar de llevarte.
Cierra los ojos. Solo es un rayo de sol, que una vez más, te ciega y no te deja ver por donde vas.
Ahora, salta al vacío para que te puedas llenar de novedades y olvidar las viejas fotografías.
Salta, y no mires atrás.
Respira, saca el aire, cierra los ojos y salta.
Saca todo el aire viejo de ti. Solo es un paso más. Y las piernas que ya avanzan solas, ellas nunca se van a cansar de llevarte.
Cierra los ojos. Solo es un rayo de sol, que una vez más, te ciega y no te deja ver por donde vas.
Ahora, salta al vacío para que te puedas llenar de novedades y olvidar las viejas fotografías.
Salta, y no mires atrás.
Respira, saca el aire, cierra los ojos y salta.
Inconstante verdad
Y la verdad del amor es que la sabes a las cuatro de la mañana, cuando tienes la almohada pegada a los ojos cerrados y de golpe los abres. Y lo descubres.
La verdad del amor es que va y viene, nunca de la misma forma, pocas veces se queda. Te engaña con sus trucos y te hace ser un romántico errante que vaga por todas las esquinas de una habitación redonda.
La verdad del amor es que se va quemando hasta que ya no queda más, y así una y otra vez.
La verdad del amor es que te hace ver la perfección en las situaciones mas humillantes, te hace ver el mundo con unas gafas rosas que poco a poco te queman la vista con su lente.
La verdad del amor es que nadie la sabe, porque cambia constantemente.
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