Te puse las
promesas en la boca para que me las vomitaras amablemente y aun así te culpo
ahora por tu indecisión verbal. Y digo verbal porque la sexual quedó clara, y
queda marcada en el ritmo de una canción lenta que dura meses, manteniendo el
fuego en el solo interpretado por un guitarrista solitario y amargado. Te imagino
como un viejo con quince gatos y un sueño roto. Te imagino como un virgen
deseando probar el sexo pero con miedo a llegar demasiado pronto. Te imagino
como un cúmulo de galaxias empaquetadas en una mente simple y mediocre, ligada
por miles de suposiciones confusas. Te imagino y nunca llego a comprobar si es
cierto. Confírmame tus verdades y yo te hablaré de volar.
In your arms baby, I don't feel no spring in winter but I guess I can do without galoshes. In your arms baby, I don't hear no angels sing but maybe I forgot to turn on the phonograph. DIANE DI PRIMA
domingo, 27 de julio de 2014
miércoles, 2 de julio de 2014
Relatividad espacial
Una mente
científica que no me deja pensar “Eh, ¿Y si solo es así porqué lo siento?”.
Podría
ser así porque hay un por qué detrás, detrás del que siento así como si no
hubiera razón. Esa obsesión analítica de que por un seguido de acciones se deviene un efecto dominó que me hace caer
a mí misma en este espiral de estallidos desafinados. Según las leyes de la física
clásica debe de haber un efector. Un estímulo, una mirada, una razón, un
dilema, una duda, un cualquier que se estampa contra la primera ficha y empieza
el juego. Y que no me venga a mí diciendo la física cuántica que todo es
relativo porque hoy, aquí, en mí y por mí, tiene que haber algo sobre seguro,
aún que sea la locura de pensar que es así en un detrás sólo porque lo siento.
domingo, 25 de mayo de 2014
Dios ha muerto
Alguien dijo una
vez que tristes son los días
Si pasan sin más
por las vías de la vida,
Alguien dijo una
vez que Dios ha muerto
Y que los
asesinos ensangrentados de su propia sangre
Somos los hombres
que pecando y
rezando nos olvidamos de creer,
Aunque hace falta
añadir, que eso fue en defensa propia.
Matamos a Dios y
aun así nos quedan todavía unas pizcas de esperanza
Embotellada con
el icono de comercio justo
De producción ecológicamente
espontanea.
Que pícaro el
diablo, de tan viejo ya no sabe cómo comer, pecar, dormir, follar, fumar ni
pensar. Puede que por eso lo hagamos nosotros ahora. Tomamos el relevo.
Porque si el
alumno supera al maestro, los hombres ya hemos vuelto de esto un infierno
terrenal, las temperaturas elevadas de una noche de San Juan eterna, donde las
casas se quitan y se queman, el dinero se esconde bajo los colchones donde por
siglos irá perdiendo valor. Los besos ya no se lanzan, ahora se mastican. Y los
gritos de los árboles agonizando, que se ahogan con tanto dióxido de carbono,
se camuflan entre los orgasmos de aquellos que pierden su juicio por un polvo. Claro
que siempre quedan críticos como yo, que en un acto heroico y estúpido hacen un
poema sin rima para ver si alguien mueve un dedo por este desastre.
lunes, 12 de mayo de 2014
La maleta
Confusió regalimant com suor freda,
Si tan sols fóssim foscor,
equivalent a la de les ninetes
Una mirada ens ho diria tot,
tal i com ara n’amaga la meitat.
Si tan sols fóssim una mica sincers, ja no enfora,
Sinó mentre naufraguem per dins.
Amb les idees despuntades com cabells electrocutats,
Semblants a les soles d’unes sabates que sense peus donen voltes, soles, en va.
Crema. Tot crema i al final ja no ho notes. O notes qualsevol cosa sense saber de què es tracta.
No hi ha lloc, aquí dins, em diu la consciència, i se’n va sense maleta, perquè no necessita res que pugui emportar-se d’aquí. Aquí ja no queda res.
Tan sols queda aquella foscor xiuxiuejant en la sinceritat, o potser era al revés, i la sinceritat xiuxiueja en la foscor. Tan sols queda això i m’adono que sola la veritat no cura res.
No serveix si no la crides quan algú t’escolta, i tampoc serveix perquè quan t’escolten no crides.
domingo, 4 de mayo de 2014
Los problemas
Dicen que lo que no te mata te hace más fuerte, pero, y si
no hay nada que te haga fuerte? Ningún problema, ninguna tragedia por la que
llorar, ningún callejón sin salida, ni muertos ni vivos que te despierten de un
camino sencillo e apartado de la inmensidad de obstáculos que nuestro querido
destino podría haber puesto allí. Si no hay algún hecho por el que alguien te
diga “ay, como lo siento, debe de ser horrible” y te mire con esos ojos de
comprensión hipócrita después de contarte que a un tío del hermano de su prima
le pasó lo mismo y que al final todo fue bien. Si uno no tiene pancarta al aire
con sus terribles (como también siempre típicos) dramatismos de lo que es la
vida humana; biológicamente natural, especialmente emocional. Y las ondean al
viento como portada cuyo libro no tiene nada que ver. Al más puro estilo novela
comercial de medio kilo y poca salsa. Porque dicen que lo que no te mata te
hace más fuerte, y qué? si yo he vivido una vida feliz y apaciblemente fácil,
mis valores están vacíos del propio valor que los nombra entonces? Mis ideales
pecan de poca idea? Mis pesadillas tienen demasiado color? Y al final lo que
hago es hundirme en mi rutina fácil i pensar eso, que quiero problemas, a veces
hasta buscar eso que te hace fuerte, aunque a veces llega más a matarte.
Dadme
Entre obviedades y retratos hipócritas,
Dadme autenticidad.
Entre el horizonte continuo del giro de una carretera,
Entre las montañas elevadas,
Dadme libertad.
Entre las personas que quiero y las que adoro
A un paso del odio
Dadme sinceridad.
Entre los lugares perdidos de la avenida principal
Entre los regalos de navidad i los bombones de san Valentín
Dadme juicio.
Entre las variables de un amor poco constante,
Entre las noches que te veo y no solo te miro,
Dadme pasión.
Entre los trajes empresariados caminando tal soldados,
Entre los libros de texto y las ventanas,
Dadme originalidad.
Entre las costillas y el ombligo estirado,
Entre los anuncios de dientes blancos,
Dadme realidad.
Entre el humo carbonizo de las calles,
Entre las adictivas pantallas relucientes,
Dadme naturaleza.
Entre tus ojos teñidos de duda, entre tú y yo
Entre nuestra historia de personas, no marionetas,
Dame la verdad.
El destí
No crec en el
destí o la superstició, mai hi he cregut tot i el notable interès cultural que
em desperten les dones que et llegeixen el futur o les malediccions que els
Déus t’envien quan et cauen dos grans de sal. No hi crec, en el destí, però si
en la probabilitat. Ningú ens ha escrit un camí però si que hi ha coses molt
impossibles, per a cadascú diferents. No som dins una gàbia però si en una
illa. És clar que sempre tenim la llibertat de nadar un tros, però no ens
sentirem còmodes, sinó que haurem de fer esforços immesurables (que aniran en
augment), al estar fora del nostre abast. I no em serveix l’expressió “com un
peix dins de l’aigua”, perquè no som peixos i l’aigua ens ofega.
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